www.amigosdemazatlan.com.mx


Mazatlecos Distinguidos

IN MEMORIAM



Olga María Gavica de Jonsson 




MAZATLÁN. En la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, Olga María Gavica de Jonsson recibió el último adiós con una misa cantada, que congregó a sus hijos, nietos, amistades y compañeras de causa de la Asociación Femenina Pro México.

 

Una fotografía de ella en un marco plateado, sus cenizas en una urna de madera y un arreglo de flores blancas, su color favorito, descansaban sobre una mesa ante el altar del máximo recinto sagrado de Mazatlán.

 

Sus nietos se encargaron de hacer las peticiones y al final, su hija, Olga Jonsson de Vizcarra, agradeció su presencia a quienes los acompañaron, además de recordar momentos al lado de su madre, a quien dijo, entre lágrimas "¡misión cumplida, mamá!"

 

19/05/2013

 

MAZATLÁN._ En el medio de los reporteros, decir la señora Olga, en Mazatlán, era referirse exclusivamente a Olga Gavica Garduño; simplemente no había otra, pues su carisma y trato sencillo con quienes la rodeaban, con una sonrisa siempre dispuesta, que afloraba espontáneamente, le ganaron el cariño de quienes la trataron.

 

Con su buen sentido del humor, muy mazatleco, conquistaba a todo aquel que la conocía, así fue como enamoró a Gustavo Jonsson Inzunza, con quien contrajo matrimonio y procreó a Karen, Olga, Gustavo, Eric, Edvin, Antón y Alan, que le dieron 14 nietos y una bisnieta.

 

El espíritu de ayuda al prójimo, que la caracterizó, lo heredó de su mamá y su abuela, quienes fueron voluntarias del Orfanatorio Mazatlán, y cuando contaba con 19 años de edad, fue coronada Reina de la Cruz Roja, que reunía a jovencitas de lo más granado de la sociedad porteña.

 

Apasionada como era, fue el pilar de la Asociación Femenina Pro México, que era su otro gran amor y celosa de su labor, a la cual llegó por invitación de su cuñada, Anabella Sáenz Unger de Gavica (q.e.p.d.), siendo su presidenta por un periodo y vicepresidenta en dos ocasiones, además de estar al frente del equipo de promoción en los últimos años.

 

Aunque a veces su estado de salud no le permitía hacerlo en persona, telefónicamente se encargaba de los pormenores del exitoso y tradicional Bazar Brunch Navideño de Pro México, coordinada con quienes integraban su equipo, pero su voluntad de ayudar la hacía sortear cualquier obstáculo.

 

El único e irremediable que no pudo vencer le llegó ayer en la mañana en su adorado Mazatlán, cuando retornó a los brazos de su creador, pero deja un legado de servicio por los sectores vulnerables de la sociedad, que también buscó inculcar en las nuevas generaciones de su familia.

 

"Para mí es importante que mis nietas estén conmigo porque yo les quiero heredar calidad humana, el amor a sus semejantes, pues así me acuerdo de mi mamá y eso es lo que quiero que ellas recuerden de mí", compartió entre lágrimas en una entrevista en 2008.

 

Sin duda así será, pues no sólo se fue uno de los pilares de Pro México, pionera de las causas nobles en Mazatlán, sino que el puerto extrañará a una dama, que siempre supo llegar al corazón de los demás, contagiándoles su alegría de vivir y pasión por ayudar. ¡Hasta siempre, señora Olga!




FUENTE:


Luis Ángel Gómez

20-05-2013


http://www.noroeste.com.mx/publicaciones.php?id=869237








Olga_Mara_Gavica_de_Jonsson.jpg