José H. Rico 



José H. Rico Orozco quien arribó a Mazatlán durante la época de la intervención francesa, aparentemente, sin grandes capitales pero si con experiencia política y/o una preparación profesional, pues en 1887 llegó a ser presidente del Ayuntamiento de Mazatlán y en 1889 ocupó la presidencia de la Cámara de Comercio de la citada ciudad, en pocos años se convirtió en uno de los más importantes empresarios de la región. Quizá el hecho más importante en su carrera empresarial lo constituyó el nombramiento de apoderado general de su cuñada Concepción Moreno viuda de Echeguren y de los hijos de ésta, en 1895.

 

Esta posición le brindó la posibilidad de administrar varias de las empresas en que la familia Echeguren tenía intereses, conocer su funcionamiento e incrementar sus capitales, ya que a partir de 1901 fue incorporado como socio industrial, lo que le daba derecho a recibir un 5% de las utilidades obtenidas en dichos negocios.

 

Las ganancias obtenidas las reinvirtió en empresas mineras, de transporte marítimo, de industria de transformación y en la banca regional. También su esposa, Dolores Moreno de Rico invirtió en una importante compañía agrícola y ganadera.

 

Del matrimonio formado por José y Dolores nacieron 2 hijos: José J. y Pedro A. Rico Moreno, quienes se incorporaron a los negocios de sus padres apenas se calmaron las luchas revolucionarias.

 




www.amigosdemazatlan.com.mx


Mazatlecos Distinguidos




FUENTE:


Gustavo Aguilar Aguilar*


Las actividades empresariales de la familia Rico en Mazatlán (siglos XIX y XX)



FOTOS:

Veronica Rico Gonzalez


ARREGLOS:

Gustavo Gama Olmos


07/10/2013





Jose_H_Rico_Orozco_7.jpgJose_H_Rico_Orozco__1.jpg

Para entonces, el fundador de la familia había muerto, así como su hijo Pedro A. Rico. 


Por esta razón la dirección del banco quedó a cargo de la viuda Dolores Moreno y de su hijo José J. Rico. 
























     Emilia Mendiola

.


Este había contraído matrimonio con Emilia Mendiola, 

quien poco a poco, se fue incorporando en los negocios de su nueva familia.



























Jose_H_Rico_Orozco_6.jpg


José H. y  Raúl Rico Mendiola


hijos de este matrimonio también fueron incorporados. 



Al parecer, a partir de los años treinta del siglo pasado, los Rico empezaron a retirarse de la minería 

y se concentraron en su negocio bancario y en la compraventa de propiedades urbanas y rurales con fines especulativos.


También invirtieron –aunque en menor proporción– en la industria de transformación y en el comercio.



 

En resumen, se trata de la trayectoria exitosa de tres generaciones de empresarios que tuvieron la habilidad de sacar a flote sus empresas durante épocas críticas como lo fueron la Revolución de 1910 y la Gran Depresión de 1929 a 1932.
























Jose_H_Rico_Orozco__3.jpgJose_H_Rico_Orozco_8.jpgJose_H_Rico_Orozco__3_a.jpgla_junta_de_caridad.jpgprimeros_vacunados.jpgJose_H_Rico_Orozco__2.jpgJose_H_Rico_Orozco__4.jpgJose_H_Rico_Orozco_9.jpg

En los primeros años de la década de 1920 José H. Rico, bajo su propia responsabilidad, en su negocio comercial realizaba toda clase de operaciones bancarias, aprovechando el vacío existente en dicha actividad por los efectos negativos que le causó la Revolución al sistema bancario.

 

Años más tarde, en 1928 tuvo que regularizar su situación y ajustarse a los lineamientos de la Legislación Bancaria de 1926. Para ello, en compañía de su esposa e hijos fundaron la negociación conocida como Rico y Compañía, Casa Bancaria, la cual en 1933 se transformó en el Banco de Mazatlán, S. A. 

Jose_H_Rico_Orozco_10.jpg